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SARquavitae amplía su oferta de servicios de atención a la discapacidad con un nuevo piso funcional en Navarra

El piso funcional SARquavitae Iturrama situado en Pamplona e inaugurado el pasado mes de junio, dispone de 18 plazas concertadas con la Comunidad Foral de Navarra para jóvenes autónomos que presentan una discapacidad de grado ligero o medio y que disponen de muchas habilidades para desenvolverse en la vida diaria con el apoyo de monitores. Este es el cuarto piso de estas características que la compañía gestiona en la comunidad foral. Además gestiona otros servicios de atención a la discapacidad propiedad del Gobierno Foral de Navarra, como el centro de día, Monjardín (Pamplona), y los tres centros residenciales, Valle del Roncal (Pamplona), Infanta Elena (Cordovilla) Oncineda (Estella).

Los pisos tutelados suponen una opción para aquellas personas que presentan un grado moderado de discapacidad ya que en ellos se establece una dinámica de relación y convivencia de tipo familiar, consiguiendo dotar de la mayor autonomía posible a los usuarios.

Con la asistencia y atención las 24 horas del día de los monitores, los residentes llevan a cabo las tareas de la vida diaria como si fuera un hogar cualquiera, que incluye la limpieza y el cuidado de las habitaciones, el aseo personal, el orden de la ropa o la recogida de la basura. Con una mínima supervisión y una gran calidad de vida, los usuarios de los pisos tutelados, de entre 18 y 65 años, disponen de los recursos necesarios para llevar una vida en solitario totalmente independiente. Y se potencia que puedan integrarse, con la mayor naturalidad posible, en el entorno que les rodea, tanto dentro como, sobre todo, fuera del inmueble.

Muchos trabajan en centros ocupacionales, determinan sus salidas e incluso la hora de regreso al piso, usan medios de transporte, tienen capacidad para manejar el dinero y hacer compras o tienen relaciones sentimentales. Los talleres educativos, de estimulación cognitiva o de habilidades manipulativas tampoco faltan en un régimen de autonomía que, en el mejor de los casos, puede llegar a tal nivel que el usuario se traslade a un domicilio particular completamente independiente de cualquier ayuda.