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La residencia SARquavitae Ciudad de las Artes recibe una carta de agradecimiento de familiares de una residente

Valencia, 26 de febrero de 2014

Muy Sra. nuestra:

Somos los tres hijos de VIRGINIA ACED HERNÁNDEZ, que falleció en esa residencia el pasado día 25 de diciembre de 2013 y queremos transmitirle, una vez serenado nuestro ánimo, nuestro agradecimiento a toda la plantilla de ese centro que atendió a nuestra madre, desde su ingreso en mayo de 2012, hasta su óbito.

No la conocemos personalmente, pero nos dirigimos a Vd., como máxima responsable del centro, para que pueda trasladar a todas y cada una de las personas que tuvieron relación con nuestra madre, nuestra gratitud. A todas ellas, sin excepción.

Nuestra madre, que no acabó de asumir su deterioro físico ni encajar el cambio de su vivienda habitual por la residencia, tuvo siempre con nosotros, en cualquier conversación, palabras de elogio para todo el personal de la residencia que tuvo contacto con ella.

Daba igual que fuera el equipo médico, con Olga a la cabeza y con la que tenía una especial relación por ser cubana, las enfermeras todas las que la curaban, Silvia la encantadora fisioterapeuta que la obligaba a caminar, Ruth, el alma de las fiestas y el bingo, las recepcionistas, sobre todo Ana y Luz, por tener un mayor contacto, Amparo la psicóloga cantora, Puri, Lorena, hasta las señoras de la limpieza y el encargado de mantenimiento fueron personas que, de una forma u otra, con su saber hacer y saber estar, alegraron la vida de nuestra madre en su último estadio. No nos olvidamos del resto, simplemente no llegamos a retener sus nombres, aunque nuestra madre, sí.

Perdónennos los no citados, pero dense, igualmente, por aludidos.

Queremos que quede constancia de ello, haciendo público nuestro reconocimiento del trabajo cotidiano de todo ese equipo humano que ha sido altamente valorado por nosotros, por la dificultad de sus tareas, entrega y devoción hacia las personas a las que cuidan cada día con un cariño que sobrepasa notoriamente sus obligaciones laborales, lo que se hizo patente en el caso de nuestra madre, hasta el último día. A todos y todas, muchísimas gracias.

No entramos a valorar las deficiencias detectadas que, en cualquier caso, fueron casi siempre resueltas por el personal de turno correspondiente y que atañen, posiblemente, a la organización nacional y de las que, si lo desean, podremos comentar en otro momento.

No obstante lo anterior, el balance final para nosotros ha sido altamente positivo, insistiendo en la calidad del equipo de personas que la residencia tiene en Valencia y nosotros hemos podido conocer. Por ello, no les decimos adiós, simplemente hasta pronto, pensando agradecidos en llevarles a todos en nuestro recuerdo y, para cualquier situación que se presente, recomendar sus servicios encarecidamente.

Que el 2014 sea, para todos los integrantes de la plantilla de SARQUAVITAE en Valencia, un año en el que se vean colmadas todas sus aspiraciones. Es nuestro deseo.

Atentamente,

 

Carlos Rosat Aced y P.P.

Virginia Rosat Aced y

José Ignacio Rosat Aced