Especialidad
Discapacidad intelectual y física


¿Qué es la discapacidad intelectual y física?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la discapacidad es un “término genérico que incluye déficit, limitaciones en la actividad y restricciones en la participación. Indica los aspectos negativos entre un individuo (con una condición de salud) y sus factores contextuales (factores ambientales y personales)”.

En España hay 3,85 millones de personas con discapacidad, lo que representa un 9% de la población, de los cuales un 58,8% son mujeres. Las causas más comunes de discapacidad son ostearticulares (39,3%), auditivas (23,8%), visuales (21%) y mentales (19%).

Dependiendo de las secuelas que sufra la persona, existen varios tipos discapacidad, los más importantes son la discapacidad intelectual, la física y la sensorial.

Discapacidad física:

Es aquella discapacidad relacionada con el cuerpo y los órganos en general. Incluye los originados en el sistema multiesquelético, inmunitario y nervioso, aparatos respiratorio, digestivo y urogenital, sistemas cardiovasculares y endocrinos, piel y neoplasias.
Si afecta a la vista, la garganta, el oído y las estructuras relacionadas con el lenguaje, hablamos de discapacidad sensorial.

Las causas son diversas: factores congénitos, hereditarios, cromosómicos, por problemas durante la gestación o en el momento del nacimiento, por accidentes o enfermedades degenerativas, neuromusculares, infecciosas o metabólicas, entre muchas.

Discapacidad intelectual o mental:

Según la American Association on Mental Retardation (AAMR), la discapacidad intelectual es aquella “discapacidad caracterizada por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa que se manifiesta en habilidades conceptuales, sociales y prácticas”.

Para que se considere discapacidad intelectual, debe haberse originado antes de los 18 años, aunque mayoritariamente se produce antes del nacimiento, sea porque su causa es genética o por problemas en el momento del nacimiento. En niños mayores se debe a lesiones graves en la cabeza, accidentes cerebro-vasculares o infecciones.

La discapacidad intelectual se evalúa y diagnostica en función de:

Funcionamiento intelectual, entendiendo como inteligencia la capacidad mental general. Presentan dificultad a la hora de comprender ideas complejas o de razonar y tienen un aprendizaje lento.
Funcionamiento de conducta adaptativa, que son el conjunto de habilidades para desenvolverse en la vida diaria.

 

En ambos casos, las personas con discapacidad pueden requerir de ayuda y cuidado en función de la gravedad de su situación. Para todos ellos SARquavitae dispone de diferentes servicios especialmente pensados para ellos que van desde ayuda a domicilio, asistencia médica y de enfermería a domicilio, teleasistencia, centros de convalecencia y rehabilitación, centros de día, pisos tutelados o residencias especializadas en atención a la discapacidad.

SARquavitae se ha especializado en la atención de personas con discapacidad tanto física como psíquica y colabora con diferentes administraciones para ofrecerles atención a través de sus residencias, centros de día y pisos tutelados.


Unidades especializadas en la atención de la discapacidad intelectual y física

SARquavitae dispone de unidades especializadas en la atención a la discapacidad física y psíquica.

Otros servicios SARquavitae que le pueden interesar: Convalecencia y rehabilitación, Teleasistencia y Ayuda a domicilio.


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