14/11/2016



Publicado el 14 noviembre, 2016 - 11:24h

¿Qué es la demencia?

 

Demencia es un término genérico que describe un problema de salud cuyo órgano diana es el cerebro, que, de forma progresiva y crónica, provoca la disminución global de las funciones cognoscitivas y funcionalmente incapacita a la persona. Dichos cambios se acompañan de alteraciones en el carácter, el temperamento, la personalidad y la conducta. Como consecuencia, se altera la vida social, laboral y cotidiana, interfiriendo en las relaciones con su entorno próximo, familiar o no.

La Enfermedad de Alzheimer es una de las formas habituales de demencia en adultos. Se considera una alteración neurodegenerativa primaria, actualmente irreversible y progresiva. Su origen es de tipo multicausal, coexistiendo múltiples factores de riesgo que interactúan activando una cascada de acontecimientos cuyo “efecto dominó” desemboca en las lesiones cerebrales. Evidentemente la edad es un factor de riesgo capital.

A nivel epidemiológico, se demuestra que la incidencia y prevalencia de la Enfermedad de Alzheimer aumenta a partir de los 65 años de edad, constatándose la presencia entre el 1% y el 3% de casos al año en la población general. Incluso la incidencia puede incrementarse a un 4% a partir de los 85 años de edad.

Clínicamente, la Enfermedad de Alzheimer se manifiesta con la presencia de síntomas imperceptibles, tan discretos que no se les atiende, y, con el tiempo, de forma silenciosa y progresiva los signos van haciéndose más notorios. El diagnóstico precoz puede ser una opción muy aconsejable para poder ofrecer una intervención adecuada al grado. Si se trata farmacológicamente la problemática durante las fases iniciales se puede llegar a modificar su curso o historia natural. Ello favorecería en gran medida el mantenimiento de la autonomía durante el mayor tiempo posible y demorando la dependencia funcional. Asimismo, la ejecución de un programa de estimulación cognitiva rigurosamente pautado y estructurado permitiría obtener resultados similares.

Para relacionar los síntomas con el grado de demencia se utilizan escalas clínico-evolutivas que sitúan la enfermedad en un punto determinado. Una de las más conocidas y útiles, tanto en la práctica médica y psicológica como en investigación es la “Global Deterioration Scale, (GDS)”.

Se calcula que alrededor de 25,54 millones de personas en todo el mundo presentan algún tipo de demencia. Se calcula una incidencia de 4,56 millones de nuevos casos anuales. En España, estos datos se sitúan alrededor de 0,47 millones de personas con demencia con una incidencia de 0,08. En la población de mayores de 65 años la prevalencia es del 6,9%. Para los mayores de 100 años, del 1,1%.

 

Comentarios: 0

Responder


Ver todos los artículos