29 de octubre de 2015



Publicado el 05 noviembre, 2015 - 12:03h

Después de degustar las anchoas en la fiesta del Otoño Cántabro, se nos creó un antojo que se nos hacía persistente: queremos más anchoas!!!siiii, de las buenas, de esas anchoas cántabras sobadas a mano que se deshacen como mantequilla y que te permiten comer y comer porque son apenas saladas…siii, de esas anchoas con altísimo contenido de omega3 que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y que gracias a su contenido en vitaminas liposolubles (como la vitamina A y la D) es un alimento que ayuda a mejorar la salud de la visión, mejora la resistencia frente a las infecciones, favorece la absorción de calcio y participa en la producción de las hormonas sexuales y las enzimas del hígado. Su contenido en magnesio y vitamina A lo convierten en un alimento interesante a la hora de mejorar la inmunidad. Además, por su contenido en hierro son útiles para prevenir la anemia ferropénica.

Perdonad el discurso pero siiii!!!!!!! Se mire por donde se mire, las anchoas cántabras son irresistibles!

Así que ni cortos ni perezosos, emprendimos camino fletando un autobús hasta Santoña, para visitar Conservas Emilia, una de las mejores conserveras de la zona, donde nos atendieron de maravilla y nos hicieron una visita guiada por la fábrica explicándonos los entresijos de la elaboración de la buena anchoa, para culminar con una degustación de sus productos. Unas anchoas exquisitas!

Después nos fuimos a comer a la Sidrería del Asón donde también disfrutamos de los productos típicos de la zona y de un trato excelente.

Da gusto viajar por nuestra tierruca!

IMG-20151028-WA0024IMG_20151028_123757071

Comentarios: 0

Responder


Ver todos los artículos