Publicado el 09 agosto, 2016 - 17:33h

Como ya hemos estado informando en este blog, hay que tener especial cuidado con las personas mayores en el verano. Una de las mayores razones de esto es porque ellos tienen una menor sensación de sed por lo que tienden a deshidratarse con mayor facilidad.

Nuestro cuerpo normalmente tiene una temperatura de unos 36 o 37 grados, el golpe de calor sucede cuando nuestro cuerpo supera los 40 grados y es incapaz de regular esta temperatura por sí mismo.

¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?

Dolores de cabeza, vómitos, piel seca, desorientación, falta de sudoración, boca seca…

Por ello hay que beber mucho líquido aunque no se tenga sed, evitar digestiones pesadas y mantenerse a una temperatura agradable. La ropa que usemos también es importante que sea holgada y no ajustada así como tejidos ligeros.

En el caso de que estemos ante un golpe de calor ya sea nuestro o de alguna persona que estemos cuidando, aplicaremos paños de agua fría en la frente y nuca hidratándole con agua con sal y azúcar muy despacio.

 

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