19/08/2016



Publicado el 19 agosto, 2016 - 16:14h

El entrenamiento del sistema propioceptivo tras lesiones o intervenciones quirúrgicas nos ayuda  a mejorar la efectividad de este sistema traduciéndose en una mejoría en la percepción y respuesta ante cualquier movimiento, previsto o imprevisto, evitando de esta forma recidivas o nuevas lesiones derivadas de un sistema inefectivo.

En este caso nos centramos en ejercicios para la mejora de la estabilidad de la rodilla en base a la potenciación de los mecanismos sensorio-motores vinculados a la propiocepción. Muchos de ellos, al involucrar a todo el miembro inferior y tener un carácter global influirán positivamente en la mejora de la estabilidad de todas las articulaciones de la extremidad inferior, a pesar de que nos centremos en la articulación de la rodilla.

Empezaremos por ejercicios sencillos que irán progresando a otros más complejos siguiendo un orden tal como; incrementar resistencia, disminuir la base de apoyo, pasar de terrenos regulares a irregulares y restringir información que llegan de otros sistemas, principalmente del sistema visual.

Aquí os dejamos una muestra de algunos de ellos realizados durante una sesión de fisioterapia.

 

 

 

 

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