08 Julio 2016



Publicado el 08 julio, 2016 - 12:07h

Ya tenemos aquí el verano y ha llegado a nuestras vidas con alta intensidad, no solo por las altas temperaturas o algunos fenómenos meteorológicos tempestuosos, sino también y especialmente por aquella característica especial que marca en muchos casos la etapa estival de nuestros mayores.

Y es que con la llegada del verano, ¡se han acabado las clases! Y aunque cada vez hay más campamentos de verano (en la montaña o urbanos que permiten volver a casa a dormir o simplemente acudir durante unas horas al día), son muchos los mayores de nuestra sociedad los que con alegría, voluntad, ganas y, también, esfuerzo, hacen estos días de verano un especial “canguros”. Se acostumbran a alargar las jornadas de cuidar y en algunos casos incluso se acaban encargando de los más pequeños durante varios días seguidos. Niños, niñas, abuelos y abuelas, en la mayoría de los casos, ¡están encantados!

Pero debemos de ser todos conscientes de la realidad. Por ello no debemos de olvidar el estado de salud de nuestros mayores. Recordar, si tiene patologías, cuáles son los riesgos de una crisis y cuáles pueden ser sus desencadenantes, es importante tenerlos presente. Cuidar requiere de mayor energía, física y mental, y tanto mayores como pequeños deben de saber respetar y cuidarse. No dejes de llevar tu teleasistencia contigo, puedes necesitarnos por ti o por tus nietos, y a ellos enséñales a utilizarla. Si te pasa algo, es importante que ellos sepan cómo pedirnos ayuda.

Disfruta del verano. Aprended compartiendo juntos. Los pequeños, y los mayores también, crecerán y el próximo verano no volverá a ser igual!

Desde el blog del Servicio de Teleasistencia de SARquavitae os deseamos, ¡Feliz verano a pequeños y mayores, nosotros os acompañaremos en casa, en el apartamento o en la playa!

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