26 de Mayo de 2017



Publicado el 26 mayo, 2017 - 18:04h

Nuestra piel está expuesta en el día a día a muchos factores que pueden dañarla, por eso es importante saber en qué estado está y cuidarla para retrasar o evitar lesiones cutáneas.

Las personas mayores presentan una piel más débil y fina ya que su barrera protectora está más debilitada. Si a este hecho se le suma el inmovilismo que muchos de ellos presentan, el riesgo de sufrir heridas aumenta. Los principales problemas cutáneos debidos a la inmovilidad son de tipo superficial (rojeces). Sin embargo, pueden agravarse hasta convertirse en una úlcera por presión (UPP).

¿Cómo se pueden prevenir las lesiones cutáneas derivadas de la inmovilización y reducir el riesgo de úlcera por presión?

  1. Mantener la piel hidratada y nutrida
  2. Realizar cambios posturales según el tiempo estipulado
  3. Reforzar la función barrera protectora natural de la piel
  4. Durante el aseo vigilar la piel  para identificar de forma precoz cualquier signo de lesión
  5. Utilizar productos neutros, preferiblemente sin alcohol
  6. Secar muy bien la piel, haciendo hincapié en los pliegues cutáneos (zonas con mayor riesgo de UPP)
  7. Controlaremos la incontinencia  para evitar la humedad.
  8. Las sábanas y la ropa interior de tejidos naturales ayudarán a evitar la rozadura. Siempre limpias, secas y sin arrugas.

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